Un acuerdo marco de paz entre Israel y Líbano, auspiciado por Estados Unidos, genera preocupación ante el riesgo de una guerra civil en el Líbano. El pacto incluye la retirada israelí de zonas del sur del Líbano a cambio del desarme de la milicia islamista Hezbollah, que ya ha rechazado el acuerdo.
Analistas señalan a Israel como el principal beneficiado, mientras que Irán, principal patrocinador de Hezbollah, enfrenta una nueva situación en el Líbano que podría desencadenar un conflicto civil entre el grupo chiíta y el gobierno libanés.
El Líbano necesita la paz urgentemente tras años de escalada militar y la reciente guerra con Irán, que ha dejado miles de víctimas mortales y más de un millón de desplazados. La destrucción de infraestructuras y viviendas, junto a la paralización económica, elevan el costo de los daños a miles de millones de dólares, con una previsión de retroceso económico del 7% para este año.
El ejército israelí ocupa actualmente una franja de territorio en el sur del Líbano, creando una zona de seguridad que abarca aproximadamente el 6% del territorio libanés.