El Sr. Stevenson le muestra al fiscal Chapman las inconsistencias en el testimonio de Ralph Myers, señalando problemas graves en el caso. Le pide apoyo para investigar lo sucedido.
Chapman se muestra escéptico, afirmando que ya sabe lo que pasó y que el acusado, Johnny D. Macmillan, está loco. Stevenson insiste en que su trabajo es buscar justicia para su cliente y que presentará una moción de descubrimiento ante la corte para obtener más información.