Wanda Nara ha generado controversia al poner a la venta prendas de su vestidor en línea, incluyendo piezas de marcas de lujo como Fendi, Valentino y Gucci.
La modalidad de venta, que incluye ropa usada, ha sido criticada por algunos, quienes sugieren que sería más apropiado donar las prendas. La influencer defiende su accionar como una forma de "moda circular" y de "sacar unos pesos más", pero la autenticidad y el valor de las prendas usadas son objeto de debate.
Expertos en moda y celebridades han comentado la estrategia de Nara, algunos destacando su habilidad como vendedora, mientras que otros cuestionan la procedencia y el precio de artículos que, según se indica, tienen "uso habitual" o provienen de "China". La falta de devoluciones o cambios y la dificultad para constatar el uso en eventos específicos añaden dudas sobre la transparencia de la operación.