La situación en Venezuela tras los sismos es crítica, con más de 4.000 personas fallecidas y más de 17.000 damnificados distribuidos en campamentos transitorios. Equipos de rescate finalizaron la búsqueda de sobrevivientes, pero familiares continúan buscando restos.
El gobierno de Delcy Rodríguez busca negociar con el Fondo Monetario Internacional para liberar activos financieros destinados a la reconstrucción de las zonas afectadas. Los sismos, de 7.2 y 7.5 grados, han dejado un saldo devastador, con cifras que se actualizan constantemente.
Se inicia un censo biométrico para las personas que perdieron sus viviendas, con el objetivo de conocer su situación detalladamente. La ONU y la Organización Panamericana de la Salud alertan sobre una emergencia sanitaria crítica debido al hacinamiento y las deficientes condiciones de acceso al agua potable y saneamiento.