La presidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, confirmó la preocupante escalada de víctimas fatales tras los recientes terremotos, superando las 4.000 muertes y casi 18.000 personas sin vivienda.
Rodríguez conversó con el presidente brasileño Lula da Silva para coordinar el envío de asistencia internacional y apoyo logístico. Brasil ha brindado ayuda a Venezuela, incluyendo la instalación de hospitales móviles.
La articulación regional se suma al despliegue de asistencia operativa en la costa venezolana, donde equipos de rescate y médicos internacionales trabajan contrarreloj para atender a los damnificados, en lo que se considera uno de los mayores desastres naturales de la década.