La Organización de las Naciones Unidas (ONU) y la Organización Panamericana de la Salud (OPS) advierten que Venezuela ha entrado en una fase complicada de emergencia sanitaria tras los terremotos.
Equipos médicos reportaron un aumento de enfermedades cutáneas, casos de diarrea y solicitudes de medicamentos para enfermedades crónicas, atribuyendo parte de estos problemas al hacinamiento y las deficientes condiciones de acceso al agua potable y saneamiento.
Mientras tanto, el gobierno de Delcy Rodríguez informó la recuperación del 96% del servicio de energía eléctrica en el estado de La Guaira, y Japón anunció el envío de un segundo equipo médico y ayuda humanitaria valorada en 3.5 millones de dólares.