Más de 10 días después del devastador terremoto en Venezuela, la búsqueda de muertos continúa entre las ruinas, mientras las epidemias amenazan a los damnificados. En La Guaira, la región más afectada, miles de familias han quedado sin hogar ni trabajo.
A pesar de la magnitud de la tragedia, con más de 3.600 muertos y 16.700 heridos, la ayuda internacional ha comenzado a llegar. La ONU ha lanzado un llamado para recaudar 296 millones de dólares en donaciones y ha movilizado equipos de búsqueda y rescate. Sin embargo, la gestión de la crisis por parte del gobierno venezolano ha sido criticada por su lentitud.
En medio del caos, voluntarios aplican vacunas y brindan atención médica en hospitales de campaña. La cifra de desaparecidos preocupa, estimándose en unas 25.000 personas, con pocas esperanzas de ser encontradas con vida. El balance humano podría agravarse considerablemente.