La cobertura se traslada a Mar del Plata, donde se observa la expectativa turística ante el partido de la selección. Se entrevista a visitantes de Capital Federal que planean ver el encuentro en casa con una picada y cerveza, manteniendo la cábala de usar la camiseta.
Los turistas expresan nerviosismo pero fe en el equipo, con pronósticos que varían entre 2-1 y 3-2, algunos incluso anticipando un alargue.
Se presenta a una familia de Escobar completamente vestida con indumentaria argentina, mostrando su entusiasmo y unidad en torno al equipo. Se les pide un pronóstico, y uno de los miembros sugiere un posible gol.