Las cifras de fallecidos por el terremoto en Venezuela continúan actualizándose mientras las tareas de rescate avanzan contra reloj. Las estimaciones iniciales de Estados Unidos hablaban de entre 10.000 y 100.000 fallecidos, cifras impactantes que cobraron relevancia ante la aparición de más de 60.000 personas desaparecidas.
Estas estimaciones se basan en cálculos relacionados con la cantidad de edificios colapsados y la cantidad de personas que podrían haber habitado en ellos. La magnitud de la tragedia subraya la importancia del desarrollo de sistemas científicos y tecnológicos para la predicción y gestión de este tipo de eventos.
Se critica la desfinanciación de instituciones científicas en Argentina, como el INPRES, que podrían ser cruciales para prever y mitigar desastres similares. La falta de inversión en ciencia y tecnología se presenta como un riesgo que podría llevar a escenarios trágicos en el futuro.