El tráfico de buques en el Estrecho de Ormuz se ha reducido drásticamente, con solo 15 embarcaciones comerciales cruzando en las últimas 24 horas, en comparación con los 100 a 110 buques diarios habituales. Esta disminución se da en un contexto de tensiones y posibles conflictos en la región.
Se ha observado también una suplantación de GPS en la zona, afectando la navegación de los buques, aunque se desconoce si se trata de hackeos o de acciones deliberadas de las propias embarcaciones. Los datos de Marine Traffic indican que 11 buques ingresaron al Golfo Pérsico (6 de carga, 5 petroleros) y 4 de carga cruzaron hacia el Golfo de Omán.