En Roma, el "Taba Café", un bar de una pareja de argentinos, se ha convertido en el epicentro de los festejos del Mundial para los compatriotas en Italia. Carlos y Alicia, los dueños, reciben a cientos de argentinos que llegan para alentar a la selección.
Ofrecen un menú con clásicos argentinos como sándwiches de milanesa tucumana, choripán, empanadas (incluyendo la tradicional tucumana, con su característica masa cortada a cuchillo y rellena de carne con cebolla y condimentos, a diferencia de la salteña que lleva papa) y medialunas hechas por Tina, quien colabora con el bar.
A pesar de las restricciones de ruido a las 3 de la mañana, los argentinos se congregan para ver los partidos, creando un ambiente de camaradería y apoyo a la selección. Incluso han creado un "santuario" con estampitas y cábalas para atraer la buena suerte.
Se destaca la calidad de los productos, como las empanadas con gustos italianos (cacio e pepe, amatriciana) y las tradicionales argentinas, así como los sándwiches de milanesa y las medialunas caseras.