Se presenta a Suiza como un equipo acostumbrado a competir al máximo nivel, con 13 participaciones mundialistas y experiencia en Eurocopas. Se destaca su estilo de juego basado en la posesión y la asociación.
Se pone especial atención en Granit Xhaka, jugador clave del equipo suizo y del Sunderland, con experiencia en el Bayern Leverkusen. Se resalta su rol como creador de juego y su influencia en el rendimiento del equipo.
Otros jugadores a tener en cuenta son Embolo, delantero con potencial ofensivo, quienes representan una amenaza para el seleccionado argentino.