Se analizan las fortalezas y debilidades de Suiza, rival de Argentina en el Mundial. Suiza tiene menos presión, ya que una derrota no tendría las mismas consecuencias que para Argentina. Su capitán, Granit Xhaka, es una figura destacada, considerado una estrella y líder del equipo.
El equipo suizo se caracteriza por su estado físico típico de europeo y su juego fuerte por las bandas, basado en el contragolpe. Están concentrados y listos para jugar, a pesar de algunas lesiones. Su fortaleza principal radica en su capacidad para lastimar al rival por los costados.
Las debilidades de Suiza incluyen una menor jerarquía individual en comparación con Argentina y una menor experiencia en instancias decisivas. Será la cuarta vez que Suiza alcanza los cuartos de final, algo que no ocurría desde 1954. La lesión de uno de sus jugadores importantes, Johan Manzambi, es otra debilidad a considerar.