Suiza hace historia al alcanzar los cuartos de final de un Mundial por primera vez desde 1954, año en que organizó el torneo y perdió un partido con 12 goles. Un rasgo distintivo del equipo suizo es que nunca ha estado en desventaja en el marcador durante el torneo actual, a diferencia de Argentina, que tuvo que remontar un 0-2 contra Egipto.
El equipo suizo cuenta con el arquero Kobe, clave en el partido contra Brasil con atajadas importantes, y defensas sólidos como Bedi y Manuel Akanji. Jugadores experimentados como Ricardo Rodríguez y Xhaka aportan liderazgo en el mediocampo, mientras que Freuler también es fundamental en esa zona. El equipo presenta variantes ofensivas con Ndoye, Sow y Rieder, y arriba puede contar con Manzambi, cuya ausencia por lesión es una baja sensible.