A pesar de que Francia es considerada una economía rica, ocupando el séptimo puesto mundial por PIB nominal, la percepción de riqueza entre sus habitantes está dividida. Un estudio revela que solo el 1% de la población francesa gana más de 7.500 euros al mes después de impuestos.
El umbral de la riqueza se sitúa en 4.800 euros mensuales para una persona sola, pero este varía según la composición familiar y el lugar de residencia. En París, el costo de vida es significativamente más alto que en el campo.
El informe señala que el 87% de las personas por encima del umbral de riqueza son directivos o jefes de empresa, y el 10% mejor pagado son hombres. Además, el 73% de los ricos son mayores de 45 años, lo que sugiere que la acumulación de riqueza suele ser un proceso a largo plazo.