Se capturaron las imágenes de la llegada del equipo suizo al estadio, mostrando a los jugadores visiblemente relajados y con auriculares, lo que sugería una concentración individual antes del partido. Se observó una actitud seria y reservada entre ellos.
La falta de interacción o saludo entre los miembros del equipo suizo generó comentarios sobre su enfoque y posible estrategia de aislamiento previo al encuentro. Se contrastó esta actitud con la esperada en el equipo argentino, que suele mostrar un ambiente más unido.