Rusia y el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) se reunieron en Kaliningrado para debatir la política nuclear y las acusaciones de ataques con drones contra instalaciones en Ucrania.
Rosatom denunció una escalada de ataques contra la central nuclear de Zaporiyia y la ciudad de Enerodar, mientras que el Kremlin acusó a Ucrania de acciones terroristas contra la infraestructura nuclear.
Por otro lado, Rosatom suspendió el regreso de empleados a la central nuclear de Boucher en Irán tras un presunto proyectil estadounidense, lo que generó preocupación en la región.