La búsqueda de entradas para el Mundial continúa con dificultades. Un periodista relata cómo un hombre, apodado "el pelado", se dedica a la reventa de entradas y se muestra reacio a aceptar transferencias, prefiriendo el pago en efectivo. A pesar de la insistencia, el "pelado" se muestra inflexible.
Se observa a varias personas buscando entradas, incluyendo a cuatro amigos venezolanos que compraron camisetas argentinas y necesitan cuatro entradas. La situación genera cierta tensión, ya que el tiempo para conseguir las entradas se agota y la dinámica de reventa parece priorizar el efectivo.