En La Guaira, Venezuela, un refugio ha rescatado a más de 530 animales, en su mayoría perros y gatos, que quedaron abandonados o perdieron a sus familias tras el doble terremoto. Los voluntarios buscan darles una nueva vida, atendiendo a los heridos y buscando a los dueños desaparecidos.
Los esfuerzos de rescate se intensifican durante la noche, cuando los animales suelen salir. Sin embargo, los rescatistas advierten que la capacidad de respuesta es limitada y solicitan más ayuda para alimentar y cuidar a los animales, muchos de los cuales sufren golpes de calor y deshidratación debido a las altas temperaturas.