La tarea de remoción de escombros en un edificio de Caracas tras el terremoto se realiza de manera artesanal y precaria. Los damnificados utilizan baldes y herramientas manuales para intentar despejar los restos, evidenciando la falta de recursos y maquinaria pesada.
A pesar de la magnitud del daño, algunas personas aun habitan los pisos superiores del edificio, lo que genera interrogantes sobre la rigurosidad de las evaluaciones de seguridad y la posible falta de supervisión estatal. La situacion refleja la urgencia de intervencion y apoyo para los afectados.