El segmento se traslada a Fort Worth, un pueblo cercano a Dallas, descrito como un lugar "que quedó en el tiempo" y con una fuerte impronta vaquera.
La conductora, junto a sus hermanos Hernán y Martín, recorre el lugar, destacando su atractivo turístico y la ambientación típica del Lejano Oeste. Se menciona la presencia de muchos argentinos en la zona.
Se hace hincapié en la atmósfera del lugar, la música y la posibilidad de adquirir elementos característicos de la cultura texana, como sombreros y remeras.