Se narra la agónica clasificación de Argentina a semifinales del Mundial de Qatar tras vencer a Países Bajos en la tanda de penales, luego de empatar 2-2 en el tiempo reglamentario y extra.
Argentina había logrado una ventaja de 2-0 con goles de Molina y Messi (de penal), pero el equipo neerlandés, a través de Weghorst ("el Bobo"), empató sobre el final del partido. En los penales, Dibu Martínez se erigió como figura atajando dos disparos, y Lautaro Martínez convirtió el penal definitorio.
Se destaca la épica del partido, la tensión vivida y la actuación crucial del arquero argentino, quien ya había sido figura en la Copa América.