La psicóloga Daniela Gasparini analizó el impacto emocional y neurológico que genera el Mundial en los espectadores, describiendo la experiencia como una "montaña rusa" de sensaciones. Explicó que la ansiedad, la dopamina, la adrenalina y el cortisol se disparan durante los partidos, especialmente en instancias decisivas.
Gasparini señaló que la fusión emocional con el equipo es tan intensa que los espectadores llegan a agotarse, sintiendo que están jugando el partido. Esta conexión profunda con los jugadores hace que sea difícil vivir el evento de otra manera, y advirtió sobre la importancia de mantener ciertos límites para evitar consecuencias negativas en la salud física y mental.