Un estudio revela que más del 60% de la población del sur de Europa manifiesta una profunda preocupación por las futuras temperaturas extremas, un porcentaje que duplica al registrado en el norte del continente.
En Europa Central y Oriental, la inquietud se centra en el acceso al agua potable, con más de la mitad de los encuestados expresando preocupación, a diferencia de menos de una cuarta parte en el norte de Europa.