Se comenta que Carmen Barbieri se encontraba amenazada de muerte, lo que generó preocupación. En contraste, se destaca la buena apariencia y estado de Susana Giménez, quien se muestra ajena a los conflictos ajenos, prefiriendo no opinar sobre las polémicas como la de Flor Peña.
Se menciona que Susana odia que le pidan opinión sobre "el quilombo de otros" y que ella misma se define como no opinóloga. Sin embargo, se señala que su palabra tiene peso y que su opinión sobre el caso Flor Peña generó sorpresa.