Se observa una preocupación por la posesión de la pelota de Suiza, especialmente ante la pasividad defensiva de Argentina.
Se discute la necesidad de que el mediocampo argentino recupere protagonismo y se evalúa el rendimiento de jugadores como Lautaro Martínez, quien tiende a rendir mejor ingresando desde el banco.
La falta de presión en el mediocampo y la excesiva concentración de jugadores en el área propia son puntos débiles que Suiza podría capitalizar.