La tensión y euforia vividas durante un partido de fútbol pueden tener un impacto significativo en la salud cardiovascular. Expertos advierten sobre el aumento de la adrenalina, la frecuencia cardíaca y la presión arterial, lo que exige precauciones especiales, especialmente para personas con afecciones preexistentes.
Se recomienda moderar el consumo de alimentos altos en sal, como fiambres y snacks, que son comunes en la "picada" previa a los partidos. Estos alimentos incrementan la presión arterial y la carga de trabajo del corazón.
Las técnicas de relajación, como ejercicios de respiración o caminatas breves, pueden ayudar a mitigar la ansiedad. Sin embargo, se enfatiza la importancia de la consulta médica y el seguimiento de tratamientos, así como evitar la automedicación.
El grito de gol, aunque libera tensión, también implica un esfuerzo físico para el corazón. La Dra. Analía explica que la adrenalina se libera independientemente de la expresión vocal, pero el músculo cardíaco trabaja intensamente en ambos casos.