Tobías y Zacharias, una pareja polaca, viajan a Alemania para casarse civilmente debido a las restricciones legales en su país de origen. A pesar de la distancia y la barrera del idioma, la ceremonia representa un paso crucial para su reconocimiento legal y seguridad.
La pareja enfrenta obstáculos como la necesidad de un traductor y la diferencia en los formularios de registro civil, que en Polonia aún distinguen entre hombre y mujer. La legislación alemana les ofrece una vía para formalizar su unión, aunque esperan que Polonia avance en igualdad matrimonial.
Catalina Kutsa, a través de su empresa, facilita estas bodas en Europa, encargándose de la logística y los trámites legales para parejas del mismo sexo que buscan casarse en países con legislación más inclusiva.