El Papa León XIV celebró una multitudinaria eucaristía en el Estadio de Gran Canaria, tercer destino de su viaje a España. En su homilía, el pontífice se refirió al drama migratorio y recogió el testamento espiritual de su predecesor, quien había expresado su deseo de visitar las islas.
Se recordó la intención de Juan Pablo II de visitar las islas y conocer de cerca la realidad de los migrantes. Durante la misa, se rindió homenaje a quienes perdieron la vida en el mar y se enfatizó la importancia de la caridad y la humildad para superar las divisiones.