Un padre y su hijo de Buenos Aires relataron la increíble travesía que emprendieron para llegar a Estados Unidos y presenciar el Mundial. Decidieron el viaje de un momento a otro, comprando entradas y vuelos con gran rapidez.
El padre describió el esfuerzo logístico, incluyendo múltiples conexiones aéreas y un largo viaje en auto. El hijo, de 16 años, expresó su incredulidad y emoción por estar viviendo esta experiencia mundialista, un sueño hecho realidad.