Olas de calor sin precedentes afectan a Europa, con un 80% de la población manifestando sentirse impactada por fenómenos meteorológicos extremos. El sur y centro-este de Europa son las regiones más afectadas, con más del 85% de sus habitantes sufriendo las consecuencias de altas temperaturas e incendios forestales.
Grecia (41%), Portugal (35%) y Chipre (20%) reportan altos índices de afectación por incendios, superando la media europea del 8%. En contraste, Austria (26%) y Eslovenia (19%) sufrieron más inundaciones que la media de la UE (11%).
El impacto de estos fenómenos se agrava por factores socioeconómicos: casi el 40% de los europeos no puede permitirse refrigerar adecuadamente sus hogares durante las olas de calor. La preocupación por futuras temperaturas extremas es mayor en el sur de Europa (60%), y la inquietud por el acceso al agua potable es alta en Europa Central y Oriental (más de la mitad).