Un bar en Palermo se convirtió en un punto de encuentro para noruegos y argentinos que se unieron para alentar a Noruega en su partido contra Inglaterra. El ambiente era de camaradería y expectativa, con noruegos residentes y descendientes viviendo la previa del encuentro.
El representante de Noruega en Argentina, Sveinund Brandt, compartió sus expectativas para el partido, reconociendo la fortaleza de Inglaterra pero confiando en el buen desempeño de su selección, que previamente había dado un "golpazo" al vencer a Brasil. Se destacó la importancia histórica de este momento para Noruega, esperando inspirar a jóvenes futbolistas.