La neutralidad suiza, si bien asociada a la protección de personas durante conflictos como la Segunda Guerra Mundial, también tuvo un lado oscuro. Se señaló que Suiza fue un importante apoyo industrial para los nazis y que sus bancos guardaron oro y bienes de esa época.
Esta dualidad histórica plantea interrogantes sobre la neutralidad suiza y su rol en eventos de gran magnitud, evidenciando cómo la política y la economía pueden entrelazarse de maneras complejas y controvertidas.