El Estrecho de Ormuz se encuentra en alerta máxima debido a una crisis humanitaria que afecta a miles de tripulantes mercantes atrapados. La Organización Marítima Internacional (OMI) estima que unos 6.000 marinos continúan bloqueados en el Golfo Pérsico.
La situación se agrava por la escasez de alimentos y agua, la amenaza de ataques y el impacto psicológico en las tripulaciones. El secretario general de la OMI advirtió sobre la necesidad de una respuesta internacional urgente para proteger a los marinos.
El nivel de amenaza en el Estrecho de Ormuz ha sido elevado a "severo", el máximo antes de una guerra abierta, debido a la persistencia de minas marinas y la interferencia en sistemas de navegación. A pesar de esto, el tránsito comercial continúa bajo fuertes recomendaciones de vigilancia.