En el Obelisco, a pesar del frío, la gente comienza a congregarse para celebrar. La atmósfera es de expectativa y alegría, con muchos asistentes luciendo camisetas de Argentina y mostrando su apoyo al equipo y a Lionel Messi.
Se observa a familias, incluyendo niños con la camiseta del número 10, y a personas de diversas nacionalidades, como colombianos, expresando su entusiasmo por el partido y el espíritu de unidad latinoamericana que representa el fútbol.