Se aborda el tema de las cábalas y rituales en el deporte, y si estos están permitidos o son efectivos para perjudicar al rival.
Se plantea la dicotomía entre quienes creen en la "mufa" y quienes no le dan importancia, como en el caso de Aníbal.
Se comparte una anécdota personal sobre cómo un traje marrón y un profesor que no trataba bien influyeron en la percepción de la "mufa".
Se concluye que, si bien algunos dan importancia a estas prácticas, lo fundamental es el esfuerzo y la convicción en el juego.