En Miami Beach, la atmósfera del Mundial se vive intensamente, con turistas de todo el mundo y locales disfrutando de la ciudad.
Se destaca la presencia de noruegos y argentinos, quienes comparten el entusiasmo por el torneo y la esperanza de ver a sus selecciones avanzar.
Las conversaciones giran en torno a los jugadores estrella como Haaland y Bellingham, y la posibilidad de enfrentamientos épicos en las próximas fases del campeonato.