Robert describe la efervescencia en Miami, donde los argentinos se reúnen en un restaurante para ver el partido. El lugar está colapsado y se sirven comidas típicas como churros y empanadas, haciendo sentir a los presentes como si estuvieran en Buenos Aires.
Se habla de resultados esperados para el partido, con pronósticos de victoria para Argentina. La presencia de bombos y el fervor de los hinchas crean un ambiente de fiesta. Un hombre de Maravilla, que vive hace 30 años en Miami, expresa su sentimiento de pertenencia.