Argentina tuvo una oportunidad de tiro libre a favor, ejecutada por Messi y Paredes. Leo Messi envió un centro pasado que fue despejado por el arquero egipcio. Posteriormente, un potente remate de Paredes desde fuera del área se fue desviado, generando un saque de arco para Egipto.
El equipo argentino intentaba acortar distancias en el marcador, pero la defensa egipcia y la seguridad del arquero continuaban frustrando sus intentos. La posesión era argentina, pero la falta de contundencia impedía concretar las ocasiones de gol.