Lionel Messi ejecutó un tiro de esquina que generó una peligrosa jugada de gol para Argentina, pero el arquero suizo Cubel realizó una atajada espectacular.
La pelota, que se dirigía al segundo palo con remate de Martínez, fue desviada por el guardameta suizo, quien evitó lo que hubiera sido el segundo gol del encuentro.
La jugada demuestra la insistencia argentina en los minutos finales y la habilidad de Messi para generar oportunidades de peligro a balón parado.