La explotación de franquicias cinematográficas exitosas, como "Liberen a Willy", a través de remakes y merchandising, asegura el éxito comercial al apelar a la nostalgia del público y atraer a nuevas generaciones.
El director Fer Santeverino señala que el merchandising puede generar ingresos millonarios incluso antes del estreno de la película, como ocurrió con sagas de Batman.
Esta estrategia de "éxito seguro" reduce la necesidad de inversión en creatividad y originalidad, consolidando a las franquicias como pilares del marketing cinematográfico.