Se revela que un juez dio un plazo de cinco días a Mauro para presentar un contrato laboral que justifique su estancia en Estambul, tras dejar firme una deuda de alimentos. En respuesta, Mauro presentó un contrato como embajador de marca para una empresa de implantes capilares, con una paga de 100.000 euros por tres meses.
Se sugiere que esta jugada de Mauro busca generar atracción mediática y que Wanda, por su parte, ha contratado a Ecaterina como modelo exclusiva de su agencia de representaciones. La presencia de Eca es vista como un posible factor de crisis entre Mauro y la China Suárez.