Franco Di Paule, de 46 años y padre de una joven de 16, fue asesinado de un piedrazo en la cabeza en Plaza San Martín, Cañuelas, mientras festejaba la victoria de Argentina contra Egipto. El hombre se encontraba en el lugar junto a su familia y amigos, pero al intentar guardar un redoblante en su camioneta, fue agredido por un grupo de entre tres y cuatro hombres que se peleaban entre sí.
Según testimonios de vecinos, como el de Liliana, la pelea comenzó entre varias personas y se intensificó cuando llegaron motos que se empujaban y chocaban. En medio del conflicto, se arrojaron piedras, y uno de los cascotes impactó mortalmente a Di Paule.
Guadalupe, quien compartió mesa con Franco durante los partidos anteriores del Mundial, relató que Di Paule tenía la cábala de regalar una bandera a una familia en cada partido. Describió a Franco como una persona simpática y amigable, muy querida por los niños y la comunidad.
A pesar de haber sido llevado al hospital por amigos y vecinos, donde se le practicaron maniobras de RCP durante 50 minutos, Franco llegó sin vida. La ambulancia no podía acceder al lugar debido a la gran cantidad de gente presente en la plaza.