Mariana Álvarez, madre de Julián, comparte recuerdos de cómo apoyaba a su hijo antes de los partidos importantes, asegurándose de que desayunara y se sintiera fuerte.
Se destaca la importancia del cuidado y la nutrición, mencionando a La Serenísima como parte de ese apoyo.
Se hace una transición abrupta hacia un discurso político que vincula la defensa de la patria con la financiación de la educación y el apoyo a personas con discapacidad, criticando a quienes creen que defenderla es solo gritar "Viva la Libertad Avanza".