La entrada al puerto de Lindau se presenta como uno de los paisajes más icónicos de Alemania y un símbolo de la ciudad. El faro, construido en 1856 y con 33 metros de altura, es el más austral del país y guía a los barcos en el lago Constanza.
A la izquierda del puerto se erige el León Bávaro, una escultura de piedra de 6 metros que sostiene el escudo de Baviera. Ambos monumentos enmarcan la entrada al puerto, creando un efecto de admiración y grandeza, especialmente al atardecer cuando se iluminan.