Se revelaron algunas cábalas de la selección argentina: no confirmar el equipo titular antes de los partidos y comer asado dos o tres días antes de cada encuentro. Estas costumbres buscan mantener la concentración y fortalecer el espíritu de equipo.
La disposición de la FIFA obliga a que el técnico hable, pero el cuerpo técnico ha optado por que lo haga el ayudante de campo, generando una dinámica particular en las conferencias de prensa.