Se concluye la reflexión sobre la vida de José, enfatizando su fidelidad a Dios como la clave de su prosperidad y bendiciones, a pesar de las adversidades.
Se reitera la figura de José como un antitipo de Jesucristo en el Antiguo Testamento, y se resalta cómo Dios lo levantó de la humillación a la exaltación por su obediencia.
Se recuerda que la fidelidad a Dios es el tesoro más importante, ya que perderlo implica perderlo todo, y se anima a los oyentes a ser fieles por amor y respeto a Dios, tal como lo fue José.