El fotógrafo Gustavo Ortiz reflexiona sobre la dificultad y la recompensa de capturar imágenes de Lionel Messi, describiendo la competencia por obtener la "foto del día" en cada partido.
Ortiz confiesa sentir admiración por las fotos que ha logrado de Messi, especialmente aquellas que capturan la alegría y la emoción del jugador y del equipo.
Compara la dinámica de los fotógrafos en busca de la imagen perfecta con un "baile de la silla", donde la ubicación y la oportunidad son cruciales para obtener una toma memorable.