Julián Álvarez apareció en el momento justo para marcar un golazo y romper las defensas de Suiza, asegurando la victoria de Argentina en el tiempo suplementario. El delantero de River Plate demostró su calidad y jerarquía en un partido crucial.
El gol de Julián desactivó las alarmas y desató la euforia argentina. Con este tanto, el equipo se acerca a la final del Mundial, impulsado por la magia de sus jugadores y el incondicional apoyo de su hinchada.