Se debate sobre la situación legal de Mauro y Wanda, y la validez de la cuota alimentaria. Mauro argumenta que no debería pagarla ya que no están separados legalmente, mientras que el juicio de divorcio se lleva adelante en Italia.
Se plantea que, mientras exista esta discusión sobre el pasado y la separación, ambos tendrán argumentos válidos. La situación de los menores se ve afectada, ya que se les considera "rehenes" en medio de la disputa de sus padres multimillonarios.